jueves, 25 de agosto de 2011

El capitalismo siniestro cae en picado sobre Libia


Pepe Escobar
Asia Times Online
25-08-2011
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Piensen en la nueva Libia como el último y espectacular capítulo de las series del Capitalismo Siniestro. En lugar de armas de destrucción masiva, nos encontramos con la R2P (“responsabilidad para proteger”). En lugar de neoconservadores, ahí tenemos a los imperialistas humanitarios.

Pero el objetivo es el mismo: el cambio de régimen. Y el proyecto es el mismo: desmantelar completamente y privatizar una nación que no estaba integrada en el turbo-capitalismo; abrir otra (lucrativa) tierra de oportunidades para el turboalimentado neoliberalismo. Todo nos viene especialmente bien, todo es útil, ahora que nos encontramos en medio de una recesión casi global.

Llevará algún tiempo; el petróleo libio no regresará completamente al mercado hasta dentro de unos 18 meses. Pero ahí tenemos también la reconstrucción de todo lo que la Organización del Tratado para el Atlántico Norte (OTAN) ha bombardeado (sin olvidar que en Iraq aún no se ha reconstruido gran cosa de todo lo que el Pentágono arrasó en 2003…).
En cualquier caso, y en teoría –desde el petróleo a la reconstrucción-, se avecinan jugosas oportunidades para hacer negocios. El neo-napoleónico Nicolas Sarkozy de Francia y el británico David Cameron de Arabia creen que están especialmente bien posicionados para aprovecharse de la victoria de la OTAN. Pero no hay garantía de que la nueva bonanza libia sea suficiente para sacar a los antiguos poderes coloniales (¿neocoloniales?) de la recesión.

Será sobre todo el presidente Sarkozy quien ordeñe, en todo lo que valen, las oportunidades de negocio para las compañías francesas como parte de su ambiciosa agenda “estratégica del reorientación” de Francia en el mundo árabe. Unos medios de comunicación franceses serviles no dejan de regodearse con que esta era “su” guerra, repitiendo una y otra vez que decidió armar a los rebeldes sobre el terreno con armamento francés, en estrecha cooperación con Qatar, incluyendo una unidad clave de comandos rebeldes que se trasladó por mar desde Misrata a Trípoli el sábado pasado al comienzo de la “Operación Sirena”.

Bien, Sarkozy vio realmente el comienzo de todo cuando el jefe de protocolo de Muamar Gadafi desertó y se fue a París en octubre de 2010. En ese momento fue cuando empezó a incubarse todo el teatro del cambio de régimen.

Bombas por petróleo
Como señalé anteriormente (véase “Bienvenidos a la democracia en Libia” del 24 de agosto), los buitres ya están sobrevolando Trípoli para atrapar (y monopolizar) el botín. Y sí, la mayor parte de las acciones desplegadas tienen que ver con el reparto del petróleo, como manifestó Abdeljalil Mayuf, director de información de la compañía “rebelde” Arabian Gulf Oil: “No tenemos problema con las compañías de países occidentales como Italia, Francia y Gran Bretaña. Pero puede que tengamos algunos inconvenientes políticos con Rusia, China y Brasil”.

Sucede que estos tres países son miembros destacados del grupo BRICS de economías emergentes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que están actualmente creciendo mientras que las economías atlantistas y bombardeadoras de la OTAN están varadas en el estancamiento o en la recesión. Sucede que también los cuatro BRICS más importantes se abstuvieron de aprobar la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, el timo de la zona de exclusión aérea que se metamorfoseó en el cambio de régimen facilitado por la OTAN desde arriba. También ellos vieron la historia muy clara desde el principio.
Para empeorar aún más las cosas (para ellos), sólo tres días antes de que el AFRICOM del Pentágono lanzara sus primeros 150, más o menos, Tomahawks sobre Libia, el coronel Gadafi dio una entrevista en la televisión alemana haciendo hincapié en que si atacaban el país, todos los contratos alrededor del petróleo irían a parar a las compañías rusas, indias y chinas.

Así pues, los ganadores de la bonanza del petróleo son los ya nombrados: los miembros de la OTAN más las monarquías del Golfo. Entre las compañías implicadas: British Petroleum (BP), la Total de Francia y la compañía nacional petrolera de Qatar. En cuanto a Qatar –que envió aviones de combate y de reclutamiento a las líneas del frente, además de “rebeldes” entrenados en técnicas de combate exhaustivas que ya están administrando las ventas de petróleo en la zona oriental de Libia-, se revelará que la guerra misma fue una decisión inversora muy acertada.

Antes de los largos meses de crisis que están llegando ahora a su jugada final con los rebeldes en la capital, Trípoli, Libia estaba produciendo 1,6 millones de barriles al día. Una vez que vuelva a ponerse en marcha la producción, ésta podría hacer que los nuevos gobernantes de Trípoli recojan una cosecha anual de alrededor de 50.000 millones de dólares. La mayor parte de las estimaciones sitúan las reservas de petróleo en 46.400 millones de barriles.

Es mejor que los “rebeldes” de la nueva Libia no se metan con China. Hace cinco meses, la política oficial de China ya estaba llamando a un alto el fuego; si tal cosa hubiera sucedido, Gadafi controlaría aún más de la mitad de Libia. Pero Pekín –que nunca ha sido fan del cambio violento de régimen- está ejerciendo por el momento una moderación extrema.

Wen Zhongliang, el viceministro del ministerio de Comercio, observó intencionadamente: “Libia seguirá protegiendo los intereses y derechos de los inversores chinos y confiamos en continuar con el proceso de inversiones y cooperación económica”. Los comunicados oficiales incidían sobre todo en la “cooperación económica mutua”.

La semana pasada Abdel Hafiz Ghoga, vicepresidente del poco fiable Consejo Nacional Transitorio (CNT), dijo a Xinhua que había que respetar todos los acuerdos y contratos negociados con el régimen de Gadafi, pero Pekín va a tener muy pocas oportunidades.
Libia no suministró en 2010 más del 3% de las importaciones chinas de petróleo. Angola es un proveedor mucho más importante. Pero China es aún el principal cliente petrolero de Libia en Asia. Además, China podría ser de gran utilidad en el frente de reconstrucción de las infraestructuras o en la exportación de tecnología. Antes del estallido de la guerra tribal/civil, había más de 75 compañías chinas, con unos 36.000 empleados, sobre el terreno, que fueron velozmente evacuados en menos de tres días.

Los rusos –desde Gazprom a Rafnet- tenían miles de millones de dólares invertidos en proyectos libios; el gigante del petróleo brasileño Petrobras y la compañía constructora Odebrecht también tenían intereses allí. Aún no está claro qué pasará con ellos. El director general del Consejo Comercial Ruso-Libio, Aram Shegunts, está tremendamente preocupado: “Nuestras compañías lo perderán todo porque la OTAN les impedirá hacer cualquier negocio en Libia”.

Italia parece haber aprobado la versión “rebelde” de “estás con nosotros o contra nosotros”. El gigante energético ENI parece que no va a verse afectado, porque el Premier Silvio “bunga, bunga” Berlusconi plantó pragmáticamente a su anterior compinche al comienzo de los bombardeos en serie del AFRICOM y la OTAN.

Los directores de ENI confían en que antes del invierno el petróleo y el gas libio fluyan de nuevo hacia Italia. Y el embajador libio en Italia, Hafed Gaddur, volvió a asegurar en Roma que se respetarían todos los contratos de la era Gadafi. Por si las moscas, Berlusconi se reunirá con el primer ministro del CNT, Mahmud Yibril, este jueves en Milán.

Bin Laden al rescate
El ministro turco de Asuntos Exteriores Ahmed Davutoblu –el de la famosa política de “cero problemas con nuestros vecinos”- también ha estado babeando elogios a los ex “rebeldes” convertidos en mandamases. Sin perder tampoco ojo a la bonanza de los negocios post-Gadafi, Ankara –como flanco oriental de la OTAN- acabó ayudando a imponer un bloqueo naval sobre el régimen de Gadafi, cultivando cuidadosamente al CNT, al que reconoció formalmente en julio como gobierno de Libia. Se avecinan las “recompensas” comerciales.
Después tenemos el complot principal: como va a aprovecharse la Casa de los Saud de haber tenido un papel decisivo en establecer un régimen amistoso en Libia, posiblemente aderezado con notables salafíes; una de las razones claves de la embestida saudí –que incluyó una falsa votación en la Liga Árabe- fue el enorme rencor que se profesaban Gadafi y el rey Abdullah desde los preliminares de la guerra de Iraq en 2002.

Nunca se destacará suficientemente la cósmica hipocresía de una teocracia medieval/monarquía absoluta ultra-regresiva que invadió Bahrein y reprimió a sus chiíes nativos homenajeando en cambio lo que se ha intentado hacer pasar como un movimiento a favor de la democracia en el Norte de África.

De todos modos, es la hora de la fiesta. Ya verán cómo el grupo saudí Bin Laden reconstruye como loco toda Libia, convirtiendo finalmente el saqueado Bab al-Aziziyah en el monstruoso centro comercial de Tripolitania.

Pepe Escobar es autor de “Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War” (Nimble Books, 2007) y “Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge”. Su último libro es “Obama does Globalistan” (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con él en: pepeasia@yahoo.com
Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MH25Ak02.html

martes, 23 de agosto de 2011

“Esta crisis mundial va a durar una o dos décadas”

Entrevista a Eric Toussaint

CADTM
23-08-2011

El politólogo belga reclama la anulación de las deudas de los países más golpeados: España, Grecia, Irlanda, Italia y Portugal.



“Los directores de los bancos centrales dijeron que la crisis estaba bajo control, pero mentían; esta crisis va a durar una o dos décadas”, sostuvo Eric Toussaint, politólogo y presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo. La predicción podría parecer temeraria, pero hace un año fue él quien aseguró ante este diario que en el Viejo Continente se vivía una “situación explosiva” y que la profundidad de los cambios económicos estaría en línea con la magnitud de esas explosiones.
Aunque aparecieron los “indignados” en España y Grecia, las vacaciones de verano actuaron como una válvula de escape, por lo que “la movilización social en Europa no alcanzó el nivel de diciembre del 2001 en la Argentina”, analizó Toussaint desde Ginebra.

¿Cuál es el nivel de la gravedad de esta crisis?
Es altísimo. Es claro que los comentaristas, los gobernantes y los medios de comunicación dominantes y los directores de los bancos centrales, que afirmaron que la situación estaba bajo control, mentían de manera evidente. Estamos un poco en la situación de los años 30: el crac fue en octubre del 29 pero las bancarrotas bancarias se desataron en el 33, y entre el 29 y 33 los dirigentes estadounidenses dijeron que todo estaba bajo control. Estamos en una crisis que va a durar una o dos décadas.
¿Cuáles son las causas?
Las medidas económicas tomadas por los gobiernos de Europa y los Estados Unidos en los últimos cuatro años. La crisis empezó en junio/julio del 2007 y tuvo un pico en 2008 con Lehman Brothers, pero el golpe fuerte llegó a Europa en octubre del 2008. Luego los eslabones más débiles de la zona euro cayeron, empezando por Grecia, luego Irlanda, y hace unos meses Portugal. Ahora está por llegar a Italia y España y vuelve con fuerza a los Estados Unidos.
¿Es una crisis sistémica?
Es sistémica, pero no terminal. No hay crisis terminal del capitalismo per se. El capitalismo siempre ha atravesado crisis porque son parte de su metabolismo, pero su final será el resultado de la acción consciente de los pueblos y los gobiernos. Vamos a pasar por períodos de recesión, depresión, luego algún crecimiento y una nueva caída.
¿Por qué insisten con las tradicionales recetas de ajuste que no dieron resultado en el 2008?
Porque la resistencia a esas políticas es insuficiente.
¿Hay posibilidad de salir de esta crisis con otro tipo de políticas?  
Podría ser una salida tipo Roosevelt con un mayor control del crédito y medidas de disciplina financiera para obligar a los bancos a separarse entre bancos de inversión y de ahorro. Además, una imposición más fuerte para los sectores de mayores ingresos con la consecuente mejora de las finanzas públicas y reducción de desigualdades. Aunque también podría haber una política más radical como nacionalizar el sector del bancario y renacionalizar sectores económicos que fueron privatizados en Europa y los Estados Unidos en los últimos treinta años. Esto junto con anular las deudas de Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y España.
¿Ve posible alguna de esas dos salidas?
Todo depende de la movilización social, que en Europa no alcanzó el nivel de diciembre de 2001 de la Argentina. Sin hablar de los Estados Unidos, donde no hay grandes movilizaciones sociales sino más bien activismo de la derecha extrema con el Tea Party. Aunque me parece difícil pensar que en los Estados Unidos la población acepte que se profundice el neoliberalismo, por eso hay que ver cómo fue la crisis del 30, donde las movilizaciones llegaron entre el 35 y el 36.
* Eric Toussaint entrevistado por Pablo Waisberg (Diario Buenos Aires Económico, 16/08/2011)

jueves, 18 de agosto de 2011

EMILIO PALACIO EN INTERNET...

Hasta nosotros ha llegado este correo electrónico que ponemos a consideración de nuestros lectores y seguidores...Emilio Palacio epalacio36@gmail.com


Guayaquil, 17 de agosto del 2011 

Acabo de informar al Fiscal Distrital del Guayas Antonio Gagliardo lo siguiente: 
Tiempo atrás una persona desconocida para mí me solicitó reunirnos en la ciudad de Quito. 
En nuestro breve encuentro, se identificó como oficial de Policía pero no me proporcionó sus nombres y apellidos, pues dijo que temía por eventuales represalias jurídicas. 
Luego me entregó un video que supuestamente tendría relación con la pregunta de quién ordenó disparar el 30 de septiembre del 2010, y me narró el contexto en el que -según él- se filmaron esas imágenes. 
Aceptó que yo redacte en ese momento en pocos párrafos su testimonio. Luego lo leyó y aprobó, pero no quiso firmarlo. 
Hace breves instantes acabo de entregar al Fiscal Gagliardo ese video y una copia del testimonio. 
También he entregado a la prensa esos documentos sobre los cuales no emito por ahora ningún juicio de valor ni saco conclusiones. 
Doy a conocer esta información a pesar de que, por mi experiencia reciente, sé que podría sufrir represalias jurídicas ilegales. 
También estoy consciente de que podrían atentar contra mí fuerzas anónimas, por lo que exijo a las autoridades que se hagan responsables de lo que pudiera ocurrirme. 
Sin embargo, a pesar de estos peligros, creo que ha llegado el momento de que perdamos el miedo. No podemos seguir condenados a hablar en voz baja y a no decir la verdad por miedo a que manipulen nuestras palabras. 
Emilio Palacio. 

Declaración anónima
"Soy oficial de Policía pero me mantendré en el anonimato. En la mañana del 30 de septiembre del 2010 debí trasladarme al Regimiento Quito No. 1. Al percatarme de la manifestación que realizaban miembros de la Policía, me acerqué al edificio del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) donde un grupo de oficiales y policías comentaba lo que estaba ocurriendo. Al poco rato, siendo aproximadamente las 9:15 horas, se acercó y se detuvo el vehículo del Presidente de la República economista Rafael Correa Delgado, quien, sin bajarse, preguntó a los presentes cómo estaba la situación y mandó llamar al oficial al mando. Varios de los presentes le contestaron, haciéndole una breve descripción de los acontecimientos. Pude entonces ver y escuchar al Presidente de la República quien respondió en voz alta y clara que los oficiales allí presentes debíamos ir a poner orden, para lo cual debíamos darles a los responsables, y cito textualmente, "un tiro en el pecho por traicionar a la Patria, los que están haciendo eso son unos traidores a la Patria", luego de lo cual el vehículo se alejó con dirección al Regimiento Quito No. 1. Pude filmar parte de esa declaración en el video que adjunto".


¿COMO ES POSIBLE QUE EL PRESIDENTE DE UN PAIS ALIENTE A OTRO SER HUMANO A COMETER UN CRIMEN Y NO HAYA NADIE QUIEN ESTE DISPUESTO A LLEVARLO ANTE LA JUSTICIA PARA QUE RESPONDA
POR UN ACTO TAN ATROZ?
http://www.elcomercio.com/politica/Emilio-Palacio-entrego-documento-Fiscalia_0_537546452.html

miércoles, 17 de agosto de 2011

Lo inaudito y lo confirmado...

Nunca esperé ver semejante verguenza y manipulación. Esta noche del 17 de agosto de 2011, en los noticiarios estelares de los medios privados de televisión y en el canal público (Ecuador TV) se transmitió la noticia de que Emilio Palacio presentó un video, suministrado por un desconocido, entrecortado y de mala calidad, que dejaba ver al presidente de la República del Ecuador Rafael Correa, vociferando "aquellos que hicieron esto (insurrección policial 30 de septiembre 2010. NDA) merecen un tiro en el pecho...son unos traidores a la Patria". Los medios privados transmitieron el video en su totalidad y como resultaba a ratos inintendible, lo repitieron para una mejor comprensión del televidente.

LO INAUDITO.- El canal público, que funge como del Estado, hizo alusión tan solo a que el ex articulista del diario El Universo presentó un video en referencia al 30-S, absteniéndose de mostrar su contenido...¿por qué esta conducta manipuladora? ¿Qué cosas que afectan al Presidente del Ecuador tienen un tratamiento tan especial en el "canal público", que incluso pueden ser ocultadas? ¿Siendo el canal público, cuantos televidentes resultan afectados en su derecho a recibir información veraz y sin manipulación que ponga en juego su credulidad y credibilidad?

Lo inaudito es que el canal público comete una falta horrorosa -ocultar y manipular información-, falta que merece toda la atención y crítica del presidente Correa hacia los medios privados, que supuestamente son faltas que solo cometen ellos y que según Correa son LA PRENSA CORRUPTA. El canal público esta noche, con la mayor desfachatez cometió una falta clamorosa, que evidentemente intenta proteger la imagen del Presidente, que ha dicho que no permitirá que se metan con su familia y con el 30-S.

CONFIRMADO.- Por estas y un sin fin de pruebas más, los medios públicos en el Ecuador, no son más que verdaderas cajas de resonancia propagandísticas de la mesocracia autoritaria que gobierna al Ecuador, sirven como verdaderos sicarios de tinta ( y frecuencias) al amo que los creó, para lograr su objetivo estratégico...Llevar adelante con todo éxito, el más ambicioso plan de recomposición del capitalismo en el Ecuador, llamando a eso de manera fraudulenta...una revolución realizada por una nueva izquierda...vaya desfachatez y caradurismo.

jueves, 11 de agosto de 2011

¿Por qué se queda EE.UU., en Afganistán?



Las potencias asiáticas luchan por conquistar un lugar en sus vastas reservas minerales y oleoductos estratégicos mientras Occidente sigue bombardeando

Al-Jazeera
01-08-2011

Rara vez Afganistán se contempla como un santo grial de minerales.

Pero resulta que entre 1 y 3 billones [millones de millones] de dólares en riqueza mineral yacen inexplorados al otro lado del Hindu Kush. Hay suficiente uranio, litio, cobre y mineral de hierro para convertir potencialmente a Afganistán en un centro neurálgico de materias primas. 

El Pentágono lo sabe todo, ¿cómo podía ser de otra manera? Y los rusos lo han sabido por lo menos desde los años setenta, cuando identificaron todas las riquezas de uranio del norte de Afganistán. 

Washington puede tener complejas razones geopolíticas energéticas para permanecer en Afganistán, como se describió en un anterior artículo en Al Jazeera que generó una enorme reacción de los lectores. 

Por su parte, Islamabad sigue obsesionada con la idea de que Afganistán es un sátrapa acomodaticio. Pero la cosa se pone mucho más jugosa cuando se piensa en protagonistas eurasiáticos claves como Rusia, India y China y sus propias razones no "pentagonizadas" para ir a ese paraíso mineral. 

Trajes de negocios, no bombas
A principios del próximo mes comenzará en Kabul una guerra de ofertas crucial. Tiene que ver con Hajigak, los mayores depósitos de mineral de hierro del mundo, ubicados en la zona cntral de Afganistán (por lo menos 1.800 millones de toneladas, según un cálculo soviético hecho en los años sesenta). Con la música de fondo de gruñidos muy previsibles de los talibanes, las 15 compañías que licitan son de India, incluidos los gigantes Tata Steel y JSW, la tercera compañía siderúrgica privada por su tamaño del país. 

Un Afganistán estable, favorable a la actividad empresarial es absolutamente esencial para India, es una puerta al petróleo y el gas de Irán, Asia Central y el Caspio. India está construyendo centrales eléctricas y carreteras estratégicas, como la que une Afganistán con el puerto iraní de Chahbahar. 

Es posible que pocos lo sepan, pero no solo África es objeto de una feroz “guerra” de negocios entre India y China. Afganistán también es un tablero de ajedrez crucial. Hay cinco tipos de minerales en el horizonte afgano –oro, cobre, hierro, e inevitablemente, petróleo y gas– y los indios y chinos están interesados en todos. 

China Metallurgical Corporation ya consiguió un gran premio en 2008 –la mina de cobre Aynak en Logar, al sudeste de Kabul– por 3.400 millones de dólares. ¿Por qué? Porque las compañías occidentales se quedaron dormidas al volante (o paranoicas respecto a la “seguridad”); porque los chinos no perdieron tiempo; y, según el Ministerio de Minas afgano, “por su paquete” (que en estilo característico chino, incluye la construcción de una impresionante línea ferroviaria por 6.000 millones de dólares para conectar el norte de Afganistán, Uzbekistán y Pakistán con China occidental). 

Kabul recibirá hasta 350 millones de dólares al año en royalties. Se crearán por lo menos 5.000 puestos de trabajo, con prestaciones adicionales como clínicas, carreteras y escuelas. La seguridad será ciertamente un inmenso problema; hay una guerra y las rutas de tránsito seguro son un espejismo. Pero como subrayan patéticamente los afganos cansados de la guerra, por lo menos es un comienzo. 

La ruta empresarial en Afganistán ahora es paralela a la ruta política. 

El presidente paquistaní, Asif Ali Zardari, visitó Teherán dos veces en solo tres semanas. Tuvo dos reuniones personales con el líder supremo iraní el Ayatolá Ali Jamenei. La Casa de Saud, para no decir más, se enfureció. 

Después de todo, este amorío Islamabad-Teherán destruye totalmente el mito de que la así llamada “media luna chií” es la mayor amenaza para los suníes en Medio Oriente y el sur de Asia. 

Washington, previsiblemente, tampoco estaba muy contento. Las ocupaciones de Afganistán e Iraq pueden verse como un intento de EE.UU. de cercar a Irán desde el este y el oeste (ciertamente es el punto de vista de Teherán) y Washington creía que Pakistán iba a jugar el mismo papel en la frontera sudeste de Irán. 

En una fascinante conversación que debe de haber atragantado a muchos al otro lado del Potomac, Jamenei dijo a Zardari que el “verdadero enemigo” de Pakistán es Occidente, con “EE.UU. montado arriba, mientras Zardari dijo a Jamenei que Irán es “un modelo de resistencia y camino al progreso”. ¿Y ahora qué? ¿Taxis en Karachi con pegatinas de Jomeini? 

Pero la parte más fascinante es que ahora Teherán e Islamabad no sólo discuten temas de seguridad, sino también de negocios, como un futuro acuerdo de libre comercio y un sistema de cambio de monedas que apartaría a ambos países del dólar de EE.UU. 

En el frente de la seguridad, Islamabad propone que haya un Sistema Integrado de Administración de la Frontera, es decir: que Pakistán, Irán y Afganistán luchen juntos contra el narcotráfico. También sucede que es la prioridad número uno de Rusia en Asia central y del sur. Más de doce toneladas de heroína pura –es decir más de 3.000 millones de dosis individuales– llegan cada año a Rusia desde Afganistán. 

En el frente empresarial, todo tuvo que ver con la crucial jugada del "ductistán", el oleoducto Irán-Pakistán (IP), también conocido como “oleoducto de la paz”. IP puede cubrir hasta un 50% de las necesidades de energía de Pakistán. 

Hay demoras, claro está. Para finales de 2012, Irán habrá construido toda su parte del oleoducto hasta la frontera paquistaní. Pero Pakistán solo comenzará a trabajar en su propio recorrido a principios de 2012. 

El IP debería estar funcionando en 2015, formando un cordón umbilical estratégico entre el Irán chií y Pakistán, de mayoría suní, y sacudirá la ecuación geopolítica eurasiática. IP cruzará el ultra-estratégico Baluchistán, que no solo rebosa de recursos sino que además, como corredor de tránsito, provee el acceso más corto a las cálidas aguas del Mar Árabe. 

¿Irán y Pakistán como aliados?
Por lo tanto, esperemos otra consecuencia imprevista de la obsesión de Washington de la guerra contra el terror: Irán y Pakistán como aliados cada vez más cercanos. Ya se puede prever que Teherán compartirá inteligencia en el terreno con Islamabad sobre la miríada de operaciones clandestinas de Washington dentro de territorio paquistaní.

Otra consecuencia imprevista –impensable hace solo dos o tres años– es que ahora Teherán, que es enormemente influyente en el noroeste de Afganistán, ve a los talibanes como Mullah Omar: como un movimiento indígena de “resistencia nacional” contra la ocupación de EE.UU./OTAN y bases militares perpetuas. Además, Teherán también está sincronizado con Islamabad en su apoyo al astuto Hamid Karzai, quien se distancia cada vez más de Washington. 

Por cierto hay inmensos problemas. Aunque Zardari dijo a Jamenei que Islamabad apoya a Karzai y un proceso de paz “dirigido y controlado por los afganos”, es difícil que se pueda hacer algún progreso sin un cambio sustancial de la política oficial afgana de Pakistán que considera a Afganistán solo como un poco más de “profundidad estratégica” en una confrontación con India, y que hace todo por contener la influencia de India en Afganistán. 

Además, las prioridades regionales difieren. Moscú se preocupa por su propia “guerra contra la droga”, quiere que la OTAN salga de su patio trasero, y no quiere bases militares en Afganistán. Pekín se preocupa de la influencia de los talibanes en los uigures en Xinjiang. Teherán seguirá cultivando su relación privilegiada con tayikos, hazaras y uzbecos, y no pastunes. 

Lo que es seguro es que cualquier plan de acción ‘hecho-en-EE.UU.’ para Afganistán, del tipo de “más tropas, soborno y permanencia”, está condenado al fracaso sin la contribución de estos protagonistas euroasiáticos claves. 

Aparte de la tragedia, la guerra de EE.UU./OTAN en Afganistán flirtea ahora seriamente con el surrealismo, véase la acusación de los talibanes de que Occidente hackeó su sitio en la web, sus teléfonos, sus correos electrónicos y propagó falsos rumores sobre la muerte del Mullah Omar. Olvidad los insultos raciales como “cabezas de toalla medievales drogados con hachís”, estamos hablando de talibanes amigos del iPhone que twittean y escriben en el muro de Facebook, y que tienen bastantes seguidores. No es asombroso que la tétrica máquina bélica OTAN “se abstenga de comentar”. 

Será fascinante ver qué artimañas urdirá la Casa de Saud para romper el nuevo eje Teherán-Islamabad favorable a los negocios; después de todo, Arabia Saudí trata esencialmente a Pakistán como una especie de anexo político/económico. 

Pero no es tan fascinante como ver qué compañías rusas, chinas e indias harán el negocio del siglo con la riqueza mineral de Afganistán mientras en el Occidente atlanticista se bombardean hasta la irrelevancia. 

Pepe Escobar es corresponsal itinerante de Asia Times Online y autor de “ Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War ” (Nimble Books, 2007) y “ Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge ”. Su último libro es “ Obama does Globalistan ” (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con él en: pepeasia@yahoo.com .

sábado, 23 de julio de 2011

Estupefacción y furia

Estupor, un sucedáneo de estupefacción, es posiblemente también el estado en el que se encuentran quienes no alcanzan a explicarse las razones de la bronca entre Rafael Correa y los dueños y columnista del diario El universo.

En realidad este gobierno se plantea una bronca simultánea en dos direcciones; hacia arriba, para disciplinar a los grupos económicos con visiones de una economía de libre mercado sin regulación (neoliberalismo a ultranza) reacios a entrar en las nuevas reglas de juego del neoinstitucionalismo económico; y, hacia abajo, para hacer caer todo el peso de la ley a las acciones de resistencia de los sectores sociales, populares e indígenas organizados y de sectores de izquierda con visiones emancipadoras, que pongan en peligro el proceso de regulación institucional que lleva adelante Rafael Correa, orientado a optimizar al mercado. O visto de otro modo, subordinar a la sociedad al nuevo modo eficientista de ver el mercado, desde la perspectiva reguladora del neoinstitucionalismo.

Para los de arriba, los “pelucones” (como llama Correa a los tradicionales grupos económicos) son los marcos regulatorios jurídicos para la inversión, la tributación, los salarios y la presencia de un Estado casi omnipresente que les asusta y no comprenden y para los de abajo, subsidios clientelares calculados como necesarios costos de transacción hacia el cambio neoinstitucional “profundo, rápido e irreversible” y la criminalización de la resistencia, protesta y lucha popular.

El gobierno de Correa ocupa así una posición que a cualquiera confunde. Dolosamente se reivindica como “una nueva izquierda”; el retorno de la presencia del Estado confunde a tantos que incluso lo identifican indistintamente como neokeynesiano o neodesarrollista. Nada más alejado de la verdad. Correa encarna el más ambicioso, pulcro y epistemológicamente fundamentado proyecto de reconstitución del capitalismo en América Latina, disfrazado de un progresismo que no existió nunca en su cabeza.

El asedio y ofensiva del gobierno a la antigua institucionalidad, entre ellas la mediática es condición fundamental para lograr el cambio cultural (nuevos valores pro mercado) que allanen las resistencias calculadas a la propuesta neoinstitucional. Mientras eso sucedía, el gobierno creó una nueva institucionalidad mediática. Los medios públicos. Y se sirvió también de los medios incautados para generar todo un arsenal de combate en contra del “estado de opinión” que los medios informativos tradicionales representaban, en detrimento de otro objetivo a alcanzar, el Estado de Derecho, esto explica la audaz jugada de la “metida de mano a la justicia”, una justicia aún en manos de jueces que responden al antiguo entramado institucional de la “partidocracia”.

Los jueces que vendrán serán jóvenes con masterados, PhD, en suma tecnócratas, tan adecuados a la visión neoinstitucional. Capaces inclusive de, en tiempo record y en coordinación con el gobierno, dar golpes tan certeros como la condena descomunal al columnista y dueños del diario El Universo de Guayaquil.

“Comúnmente se considera capital institucional al conjunto de reglas formales con las que se organiza y coordina una sociedad (…) Un ejemplo claro de aquello son las leyes y el sistema de justicia, y, en general, lo que podemos entender como el Estado de Derecho, esto es, la supremacía de la ley. Un adecuado capital institucional obviamente tiene implicaciones en todos los aspectos de la vida social y de los derechos individuales.” (Correa 2009, 193-194)

Cuando las condiciones de movilización política no pasan de calenturientas arengas de fin de semana y los tecnócratas e intelectuales que trabajan por un salario en los principales puestos de dirección del Estado, no están dispuestos a liderar una real movilización y participación de la gente (ciudadanos como ellos los llaman) Correa hecha mano de su cada vez más menguado liderazgo; “Buenos líderes pueden ser fundamentales para suplir la ausencia de capital social, institucional y cultural (…)” asevera Correa, de ahí deviene su autoritarismo. Por eso –de ese liderazgo autoritario–, nos podemos explicar los chantajes a sus propios asambleístas de plantarles una revocatoria del mandato aunque él mismo tenga que ir a las provincias de origen de esos asambleístas para recoger las firmas para mandarlos a sus casas.

He ahí las trascendentes cosas de las que hasta se puede ocupar el “buen líder” en ausencia de “capital social, institucional y cultural”. 

Por el momento, la bronca entre el gobierno y diario El Universo es la reedición del conflicto de un líder (menguante) con fuentes –como lo fue en su momento Teleamazonas o el libro El Gran Hermano–, que provocan en la concepción neoinstitucional de ese líder, asimetrías indeseables de información, culturales y de poder y eso, para el proyecto que encarna Correa, es naturalmente intolerable. Dicho de otro modo, es una bronca allá, entre pelucones, que sin lugar a dudas busca generar un estado de autocensura e incertidumbre general. No le corresponde al pueblo ecuatoriano solidarizarse con ningún bando, sino organizarse para defenderse y reclamar por sus propios derechos.

La libertad de expresión que los sectores populares e indígenas deben ejercer, siempre estará por fuera de las instituciones que aparentan garantizarla. La libertad de expresión para los explotados se la ejerce en las calles, en los medios informativos populares, comunales y alternativos a los grandes medios.

Estamos ante una lección viva del carácter que tiene la libertad y los derechos en general y la libertad de expresión en particular en el marco de la institucionalidad capitalista. Solo se le será reconocida en tanto el sujeto posea los suficientes recursos para defenderla ante los tribunales. Estamos así, ante la brutal asimetría de derechos que caracteriza a esta sociedad. Todas la libertades y derechos para los que se ubican a la sombra de las clases dominantes y la ausencia casi total para los que critican esta situación inaceptable y los que luchan por una sociedad libre de explotación.

El nuevo periodismo, los medios comunales, alternativos y populares, tienen que seguir denunciando con valentía las irregularidades y corrupción, tienen que seguir esforzándose por aclarar y educar al pueblo sobre los más delicados temas, nunca deberán flaquear en la búsqueda incesante de la verdad emancipadora.

Pero si me preguntan por mi estado de ánimo, frente al desmesurado y abusivo comportamiento de Rafael Correa en su demanda y con relación a la sentencia del juez, de verdad que mi estado no es de estupefacción.

Julio C. Enríquez Cevallos
Quito, 22 de julio de 2011